Las guardianas de la naturaleza
$ 180.000,00
La obra es un retrato figurativo que presenta tres rostros femeninos divididos en franjas verticales, integrados en una atmósfera natural y botánica.
Rostro Izquierdo: Se muestra de perfil parcial. Destaca por sus cejas arqueadas y alargadas, ojos almendrados con una mirada serena hacia el frente, y unos labios pequeños teñidos de rojo suave. Lleva un pendiente grande con forma de gota con lÃneas rojas. La frente marcada con una
franja blanca pura evoca un sÃmbolo de sabidurÃa ancestral. Su mirada pacÃfica vigila lo que la rodea.
Rostro Central: Posicionado completamente de frente. Presenta facciones geométricas muy marcadas por sombras oscuras, una nariz recta y simétrica, cejas rectas sobre ojos expresivos con párpados definidos. Sus labios son carnosos y de un tono rojizo apagado. Las marcadas lÃneas verticales de sombra sobre sus ojos y pómulos simulan pinturas ceremoniales de guerra o tótems de fuerza. Ella es el tronco firme, la guardiana de la fortaleza y la raÃz principal de la selva.
Rostro Derecho: Se corta sutilmente por el borde del lienzo. Su piel tiene matices grisáceos y azulados, con un ojo grande de mirada intensa, ceja pronunciada y una lÃnea de labios fina en tono carmÃn. Entorno Botánico: Grandes hojas verdes de estilo tropical (similares a palmeras) y manchas florales de color rosa vibrante cruzan el lienzo en primer plano, cubriendo parcialmente los rostros y conectándolos con la naturaleza. Su piel de matices nocturnos y lunares actúa como el sÃmbolo de la noche, los ciclos ocultos.
La Integración son las hojas tropicales y las flores rosadas ya no son elementos decorativos; son extensiones de las propias guardianas, quienes emergen de la vegetación o se funden en ella para camuflarse y protegerla.
La obra cobra para mà un significado profundo, donde la diversidad de matices de piel y los sÃmbolos en cada rostro representan la conexión mÃstica y protectora entre la humanidad y el entorno vegetal. Los tres rostros no representan a tres personas individuales, sino a diferentes. Los tonos van desde la calidez del bronce hasta los grises y azulados, simbolizando los diferentes climas, estaciones y suelos del planeta. La he realizado sobre un lienzo plano, caracterizado por un dinámico patrón de manchas, vetas y degradados.
Predominan los tonos frÃos como el azul marino, azul grisáceo, gris ceniza y amplias zonas en color blanco o crudo que aportan contraste. El patrón orgánico es el uso técnicas lÃquidas como el Pouring y acrÃlico fluido, o el trabajo con tintas de alcohol diluidas, donde los pigmentos se mezclan e interactúan de forma natural sobre la superficie asemejándose a un paisaje abstracto, formaciones rocosas, mármol o agua en movimiento.
(Un porcentaje de su compra se destina a distribuir de forma gratuita a un lugar de Argentina o una sede del colectivo de personas ciegas (que articulen con el arte) para sumarles como herramientas los dispositivos de autonomÃa, les sea útil para crear sus propias obras y poder generar sus propios ingresos)
Medida:50×40

